Traumatología Mugisalud Bilbao
Tendinopatía del tendón de Aquiles

Casos realesTraumatología especializada

Tendinopatía del tendón de Aquiles

3 minutos de lectura

Es la degeneración dolorosa del tendón de Aquiles. Puede afectar a la parte media del tendón o a su inserción en el talón, donde a veces se asocia a un resalte óseo del calcáneo y a la inflamación de la bolsa que hay debajo.

Traumatología especializada

Tendinopatía del tendón de Aquiles

Es la degeneración dolorosa del tendón de Aquiles. Puede afectar a la parte media del tendón o a su inserción en el talón, donde a veces se asocia a un resalte óseo del calcáneo y a la inflamación de la bolsa que hay debajo.

Cuándo conviene consultar

• Dolor en el talón o en el tendón al arrancar por la mañana. • Molestias al empezar a correr que ceden y vuelven después. • Engrosamiento palpable del tendón. • Roce doloroso del contrafuerte del calzado en la parte posterior del talón.
Valoración

Cómo se valora

Se distingue si el dolor está en la parte media del tendón o en la inserción, porque el tratamiento cambia. Se explora la flexibilidad del gemelo y se valora el apoyo. La ecografía —y la resonancia en casos seleccionados— confirma el estado del tendón.
Valoración de tendinopatía del tendón de aquiles en consulta — Mugisalud Bilbao

Exploración y estudio de imagen en la consulta de pie y tobillo.

Opciones de tratamiento

El pilar del tratamiento es el ejercicio de carga progresiva del tendón, cuya eficacia sobre el dolor y la función está bien documentada, aplicado durante varias semanas y con constancia. Se acompaña de ajuste del calzado, control de la carga de entrenamiento, trabajo de la flexibilidad posterior y, en casos seleccionados, ondas de choque. La cirugía se reserva para los casos que no responden tras un tratamiento conservador completo. Según el caso puede consistir en limpiar el tejido degenerado, retirar el resalte óseo del talón, reinsertar el tendón o reforzarlo con una transferencia tendinosa cuando la calidad del tendón es insuficiente.

Cómo es la recuperación

En el tratamiento conservador la mejoría es gradual y exige continuidad: es un trabajo de semanas, no de días. Tras cirugía se protege la reparación antes de progresar en carga y se retoma la actividad de forma escalonada.
Cómo te atendemos

El mismo proceso en todos los casos

Escuchamos el motivo de consulta completo y exploramos el pie y el tobillo en carga y sin carga. Las pruebas se piden cuando cambian la decisión, no por rutina. Explicamos las alternativas —incluida la de no operar—, qué implica cada una y qué recuperación tiene. Empezamos por lo más conservador que resuelva el problema. Fisioterapia, podología y nutrición trabajan en el mismo centro, de forma coordinada.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que dejar de correr?

No necesariamente. En muchos casos se mantiene actividad adaptada mientras se trata: lo que se ajusta es el volumen, la intensidad y el tipo de terreno, no siempre la actividad entera. Parar del todo tampoco cura el tendón, que necesita carga controlada para mejorar. La pauta concreta depende de cómo responda el dolor durante y después de correr.

¿Cuánto tarda en mejorar?

El tratamiento de carga progresiva se plantea en semanas, no en días, y esa es la parte que más cuesta sostener. Los tendones responden despacio y la mejoría es gradual, con altibajos. La eficacia de este tipo de ejercicio sobre el dolor y la función está bien documentada, pero solo si se hace con constancia durante el tiempo suficiente; abandonarlo a las dos semanas es la causa más común de que no funcione.

¿Sirven las infiltraciones?

En este tendón se usan con cautela y solo en casos seleccionados. No es el tratamiento de primera línea ni sustituye al trabajo de carga progresiva. Existen otras opciones complementarias, como las ondas de choque, que se valoran cuando la evolución se estanca. La decisión depende de dónde esté la lesión —parte media o inserción— y de cómo haya respondido lo anterior.

¿Por qué me duele justo donde roza el zapato?

Porque es la forma insercional del problema, en la unión del tendón con el talón. Ahí puede haber además un resalte óseo del calcáneo y una bolsa inflamada debajo, y el contrafuerte rígido del calzado presiona justo sobre esa zona. Cambiar el calzado por uno que no comprima el talón forma parte del tratamiento, y no es un detalle menor.