
La sindesmosis es el conjunto de ligamentos que mantiene unidos la tibia y el peroné justo por encima del tobillo. Si se lesiona, la pinza del tobillo se abre y la articulación deja de trabajar bien. Ocurre en el llamado «esguince alto» y acompaña a muchas fracturas de tobillo.
La sindesmosis es el conjunto de ligamentos que mantiene unidos la tibia y el peroné justo por encima del tobillo. Si se lesiona, la pinza del tobillo se abre y la articulación deja de trabajar bien. Ocurre en el llamado «esguince alto» y acompaña a muchas fracturas de tobillo.

Exploración y estudio de imagen en la consulta de pie y tobillo.
Si la lesión afecta a la sindesmosis, los plazos son claramente mayores que en un esguince externo típico. Es el llamado esguince alto, duele por encima del tobillo y se recupera más despacio porque afecta a la unión entre tibia y peroné, que soporta carga en cada paso. Un esguince que no evoluciona como se espera merece revisarse pensando en esta posibilidad.
Depende del sistema empleado y de la evolución. Existen fijaciones rígidas y sistemas flexibles, y no todos requieren retirada. Cuando se plantea, suele ser porque el material molesta o limita el movimiento, no como paso obligatorio. Es una decisión que se toma en revisión, con la radiografía delante y valorando cómo va el tobillo.
Una sindesmosis inestable que no se estabiliza deja la pinza del tobillo abierta, y el astrágalo deja de encajar como debería. Eso altera el reparto de carga sobre el cartílago y favorece la artrosis con el tiempo. Es la razón por la que, ante una fractura de tobillo, se comprueba la estabilidad de la sindesmosis también durante la cirugía.
Con exploración específica de esa zona y radiografías, a veces comparativas con el otro tobillo o en carga. Cuando persiste la duda se recurre a TAC o resonancia. En el contexto de una fractura, además, la estabilidad se comprueba directamente en el quirófano, porque hay lesiones que no se manifiestan en una radiografía estática.