
En el pie plano del adulto el arco interno se hunde progresivamente y el talón se desvía hacia fuera. La causa más habitual es el fallo del tendón tibial posterior, que es el principal sostén del arco. A diferencia del pie plano infantil, aquí la deformidad aparece o empeora en la edad adulta y suele doler.
En el pie plano del adulto el arco interno se hunde progresivamente y el talón se desvía hacia fuera. La causa más habitual es el fallo del tendón tibial posterior, que es el principal sostén del arco. A diferencia del pie plano infantil, aquí la deformidad aparece o empeora en la edad adulta y suele doler.

Exploración y estudio de imagen en la consulta de pie y tobillo.
En las fases iniciales, sí. Un tratamiento conservador bien hecho —plantillas u ortesis que sostengan el arco, control de la carga y un programa específico de fortalecimiento del tendón tibial posterior, junto con trabajo de la flexibilidad posterior— controla los síntomas y puede frenar la progresión. Requiere constancia durante meses; no es cuestión de ponerse una plantilla y esperar.
Lo sostiene y reparte mejor la carga, pero no revierte la deformidad. Su función es descargar el tendón que está fallando y hacer que caminar duela menos. Es un apoyo muy útil y en muchos casos suficiente, pero conviene tener claro qué hace y qué no, para no interpretar que el pie está corregido cuando lo que ocurre es que está compensado.
El punto de inflexión es cuando el retropié deja de ser flexible. Mientras la deformidad se corrige con la mano, se puede plantear una cirugía que realinea el talón y descarga el tendón, conservando el movimiento de las articulaciones. Cuando el retropié se vuelve rígido o aparece artrosis, esas técnicas dejan de ser suficientes y hace falta estabilizar mediante artrodesis. Consultar pronto amplía las opciones.
Porque ese gesto depende directamente del tendón tibial posterior, que es el que está fallando. Es una de las pruebas más útiles de la exploración precisamente por eso: pedir que se ponga de puntillas apoyando en un solo pie muestra si el tendón todavía cumple su función y si el talón gira como debería. Su pérdida suele ser el primer signo objetivo.