
Metatarsalgia es el dolor en la planta del antepié, en la zona donde apoyan las cabezas de los metatarsianos. No es un diagnóstico en sí mismo sino un síntoma: lo importante es averiguar qué está haciendo que esa zona reciba más carga de la que tolera.
Metatarsalgia es el dolor en la planta del antepié, en la zona donde apoyan las cabezas de los metatarsianos. No es un diagnóstico en sí mismo sino un síntoma: lo importante es averiguar qué está haciendo que esa zona reciba más carga de la que tolera.

Exploración y estudio de imagen en la consulta de pie y tobillo.
No. El neuroma es una de las causas posibles de dolor en esa zona, con un patrón propio: dolor eléctrico que se irradia a los dedos, a veces con acorchamiento. La metatarsalgia por sobrecarga mecánica duele de otra manera y se trata de forma distinta. Diferenciarlos es la parte importante de la consulta, porque el tratamiento correcto para uno no sirve para el otro.
Si la plantilla está compensando una causa estructural —un metatarsiano más largo, un primer radio que no trabaja, un pie cavo—, lo razonable es mantenerla, igual que unas gafas. No es un tratamiento temporal que se abandona al mejorar: el alivio dura mientras la plantilla siga corrigiendo el reparto de la carga. Se revisan periódicamente porque se desgastan y pierden eficacia.
Porque al cambiar la posición y la función del primer dedo cambia el reparto de la carga en toda la parte delantera del pie. Si el primer radio deja de asumir la parte que le corresponde, los metatarsianos centrales reciben más presión. Es una posibilidad conocida, se valora antes de operar y por eso a veces se plantea corregir el antepié en conjunto y no solo el juanete.
Sí, más a menudo de lo que parece. Un gemelo poco flexible limita la flexión del tobillo y obliga al antepié a soportar más carga en cada paso. Por eso la exploración incluye medir la flexión del tobillo con la rodilla estirada y doblada. Cuando ese es el factor de fondo, tratar solo la planta del pie da resultados parciales.