Traumatología Mugisalud Bilbao
Una fractura de tobillo tras una caída

Casos realesCómo abordamos los motivos de consulta más frecuentes

Una fractura de tobillo tras una caída

4 minutos de lectura

Lo que decide el tratamiento no es el dolor ni la hinchazón: es si el tobillo queda estable.

Motivo de consulta

Una fractura de tobillo tras una caída

Lo que decide el tratamiento no es el dolor ni la hinchazón: es si el tobillo queda estable.

El motivo de consulta

Una torcedura, un mal apoyo bajando una escalera, un resbalón. Dolor intenso, imposibilidad de apoyar, hinchazón que aparece rápido. Es una de las fracturas más frecuentes del organismo y llega por urgencias o derivada tras un primer diagnóstico. La duda que trae casi todo el mundo es si habrá que operar. La respuesta no depende de cuánto duela ni de lo hinchado que esté el tobillo, sino de una pregunta concreta: si la articulación mantiene su posición correcta y las estructuras que la sujetan están íntegras. A eso se le llama estabilidad, y es lo que separa un tratamiento con inmovilización de uno quirúrgico.
En la consulta

Qué se explora y qué prueba se pide

La exploración localiza los puntos dolorosos —los maléolos, la zona por encima del tobillo, la base del quinto metatarsiano— y valora el estado de la piel, que condiciona cuándo se puede operar si hace falta. La radiografía es la prueba inicial y, según el patrón, se extiende al resto de la pierna, porque hay fracturas de tobillo que se acompañan de una lesión alta del peroné. Cuando hay afectación de la superficie articular o la radiografía no aclara la situación, se completa con TAC, que muestra la lesión en tres dimensiones y permite planificar. En el quirófano, además, se comprueba directamente la estabilidad de la sindesmosis: hay lesiones que no se ven en una radiografía estática.
Qué se explora y qué prueba se pide — Traumatología Mugisalud Bilbao

Exploración y estudio de imagen en la consulta de pie y tobillo.

Qué decide entre operar y no operar

SituaciónQué se hacePor qué
Fractura estable y bien alineadaInmovilización, control de carga y radiografías de seguimientoLa posición se mantiene sola; operar no aportaría
Fractura desplazadaRecolocación y fijación con placas y tornillosDevolver la anatomía exacta protege el cartílago
Afectación de la superficie articularCirugía con planificación por TACUn escalón en la articulación acelera el desgaste
Sindesmosis inestableEstabilización específica de la unión tibia-peronéSi la pinza queda abierta, el tobillo no encaja bien
Piel comprometidaSe espera y se estabiliza de forma provisionalOperar sobre piel inflamada multiplica el riesgo de complicaciones

Cómo avanza el tratamiento

1

Urgencia

Valoración, radiografía, alineación provisional si hace falta e inmovilización. Se decide si la lesión es estable.

2

Planificación

TAC cuando hay afectación articular. Se valora el estado de la piel para elegir el momento de la cirugía, que no siempre es inmediato.

Duración: si se opera

3

Cirugía

Recolocación de los fragmentos y fijación estable. Se comprueba la sindesmosis y se estabiliza si está lesionada.

4

Protección y movilidad temprana

Se protege el apoyo el tiempo necesario, pero se inicia pronto el movimiento del tobillo cuando la fijación lo permite: ayuda a la recuperación posterior aunque todavía no se pueda cargar peso.

5

Rehabilitación y alta

Recuperación de recorrido, fuerza y patrón de marcha, con controles radiológicos hasta confirmar la consolidación.

A tener en cuenta

La hinchazón dura más de lo que parece razonable

Es la queja más repetida en las revisiones. Un tobillo operado puede seguir hinchándose al final del día durante meses, sobre todo si se pasa mucho tiempo de pie. No indica que algo vaya mal y no significa que la fractura no haya consolidado. Se avisa desde el principio porque ahorra muchas consultas de preocupación.

Lo que la gente pregunta en consulta

Me han dicho que es un esguince, pero no mejora. Merece revisarse. Hay fracturas sin desplazamiento y lesiones de la sindesmosis que se confunden inicialmente con un esguince y cuyo diagnóstico tardío complica el tratamiento. Un dolor que no evoluciona como se espera es motivo suficiente para repetir la valoración. ¿Puedo apoyar un poco si me duele poco? No por criterio propio. La carga se pauta en revisión y con control radiológico, porque apoyar antes de tiempo puede desplazar una fractura que estaba bien colocada. Que duela poco no significa que esté consolidada. ¿Voy a poder conducir? Depende del pie afectado, del tipo de vehículo y del momento de la recuperación. Es una pregunta práctica que conviene plantear en la revisión, porque afecta a la autonomía diaria y tiene respuesta concreta en cada fase. ¿Por qué me hacen tantas radiografías? Porque en las primeras semanas hay que confirmar que la posición se mantiene, sobre todo en las fracturas tratadas sin cirugía. Es la forma de detectar a tiempo un desplazamiento que cambiaría el tratamiento. ¿Quedará algo visible? La cicatriz, si se ha operado, y con frecuencia una diferencia de volumen entre los dos tobillos que puede persistir mucho tiempo.

Qué se explica en consulta

Cuándo se podrá apoyar y con qué controles, sabiendo que el plazo se pauta en cada revisión y no de antemano. Por qué se insiste tanto en la precisión de la reducción: el riesgo principal a largo plazo de las fracturas articulares es la artrosis, y devolver la pinza del tobillo a su sitio es lo que mejor protege el cartílago. Y qué pasa con el material: no siempre hay que retirarlo, solo se plantea si molesta.