Traumatología Mugisalud Bilbao
Dolor plantar sobre un tobillo fusionado

Casos realesCómo abordamos los motivos de consulta más frecuentes

Dolor plantar sobre un tobillo fusionado

5 minutos de lectura

Un dolor de talón en un pie cuyo tobillo está artrodesado. Lo llamativo no es el diagnóstico, sino todo lo que hay que comprobar antes de darlo por bueno.

Caso clínico

Dolor plantar sobre un tobillo fusionado

Qué se descarta, en qué orden se trata y con qué criterio se decide cuando la articulación de encima ya no acompaña.

De dónde viene este pie

El tobillo llegó a la consulta con un recorrido largo detrás. Primero, un reemplazo articular. Después, una de las complicaciones descritas para ese implante: el choque entre las estructuras vecinas, que vuelve el movimiento doloroso y corto. La cirugía dirigida a corregir ese choque terminó infectándose, y con material dentro esa situación no se controla únicamente con antibiótico, así que el implante tuvo que salir. Retirado el reemplazo, reconstruir la articulación dejó de ser una salida posible y se optó por fusionarla. La fusión consolidó. Vista la secuencia entera, es un desenlace razonable: un tobillo estable, sin infección y capaz de apoyar, a cambio de renunciar al movimiento.
El terreno

Un talón que trabaja sin amortiguador encima

La molestia aparece en la planta, cerca del talón, con el patrón habitual de una fascia sobrecargada. Lo que no es habitual es el terreno. Cuando una articulación deja de moverse, el gesto que ella resolvía no desaparece: se reparte entre lo que queda por delante y por debajo, y en este pie parte de ese reparto acaba cayendo sobre la fascia. Hay además una consecuencia práctica que condiciona el resto: buena parte de los recursos para quitarle tensión al talón pasan por mover el tobillo, y esa vía aquí está cerrada. Queda menos margen de maniobra, así que cada decisión pesa más de lo normal.
Preparación de una infiltración en la camilla de consulta, con el pie del paciente apoyado — Traumatología Mugisalud Bilbao

Todo el procedimiento se resuelve en la propia consulta.

Qué se comprobó antes de tratar la fascia

SospechaPor qué se plantea en este pieCómo se aborda
Problema en la zona fusionadaEs la cirugía más reciente y la que más carga soportaExploración dirigida a esa zona y revisión de las pruebas previas
Rastro de la infección tratadaHubo una infección y material retiradoBúsqueda de signos locales y generales, y vigilancia en cada revisión
Dolor de origen nerviosoLas cirugías previas pueden dejar un nervio irritadoLocalización del dolor y maniobras de provocación en la exploración
Sobrecarga del hueso del talónEl hueso también recibe el reparto de carga que antes absorbía el tobilloPatrón del dolor y respuesta a la descarga; imagen si la sospecha se mantiene
Fascia plantar sobrecargadaEncaja con el punto doloroso y con el momento en que aparecióSe confirma en la exploración y con ecografía en la propia consulta

El orden en que se aborda

1

Primero, la carga

Pauta progresiva para la fascia, trabajo de la musculatura posterior y ajuste del calzado y de la actividad del día a día. Es lo que mejor respaldo tiene y ocupa el primer lugar, por mucho que el historial impresione.

Duración: Desde la primera visita

2

Ecografía en consulta

Sirve para dos cosas distintas: comprobar cómo está el tejido y señalar el punto concreto que después se va a tratar.

Duración: La misma visita

3

Preparación del plasma

Se obtiene sangre de la propia paciente y se pasa por la centrifugadora para quedarse con la fracción rica en plaquetas.

Duración: El día del procedimiento

4

Infiltración dirigida

Se administra en el punto marcado siguiendo la aguja en la pantalla. Se realiza con la zona preparada, sin ingreso, y la paciente sale caminando.

Duración: A continuación

5

Revisión con fecha

Se cita una reevaluación concreta en lugar de encadenar sesiones. Si no hay un cambio que la paciente note en su actividad, se replantea el plan en vez de repetirlo.

Duración: A las semanas acordadas

El procedimiento

De su propia sangre a la fascia

El plasma sale de la sangre de la paciente: se extrae, se centrifuga y se separa la fracción que interesa. Ocurre en la misma visita, sin ingreso y sin preparación previa complicada. Lo que marca la diferencia no es el material, sino la puntería. La ecografía indica dónde está el tejido alterado y la infiltración va exactamente ahí, con la aguja a la vista durante todo el recorrido.
Qué dice la evidencia sobre esta técnica, en detalle
Tubo de sangre colocado en la centrifugadora para preparar plasma rico en plaquetas — Traumatología Mugisalud Bilbao

La centrifugadora separa la fracción rica en plaquetas antes de la infiltración.

Con qué expectativa se plantea

Acompaña al tratamiento de base, no lo sustituye

La infiltración no viene a ahorrar el trabajo de carga: va con él. Se ofrece cuando el tratamiento conservador bien llevado se ha quedado corto, y con una expectativa medida, porque los estudios sobre esta técnica en la fascia plantar no son concluyentes y los protocolos de preparación cambian mucho de un centro a otro. Si en la revisión no aparece una mejora que la paciente note al caminar, la salida no es acumular sesiones, sino volver sobre el diagnóstico y sobre el reparto de carga.

Qué se vigila a partir de ahora

El seguimiento no se mide en sesiones, sino en hechos: cuánto puede andar sin que el talón se lo recuerde, cuánto tarda en aparecer la molestia al arrancar y si la carga programada se tolera sin retrocesos. Con la articulación fusionada, cualquier ganancia solo se sostiene si el reparto de carga acompaña, de manera que la revisión mira el pie completo y no únicamente el punto que dolía. Este caso se publica con el consentimiento de la paciente y sin ningún dato que permita identificarla.