
La primera torcedura se cura sola. La cuarta ya no es mala suerte: es un tobillo que ha dejado de sujetar. Así se aborda en consulta.
La primera torcedura se cura sola. La cuarta ya no es mala suerte: es un tobillo que ha dejado de sujetar. Así se aborda en consulta.

Exploración y estudio de imagen en la consulta de pie y tobillo.
| Lo que se explora | Qué sugiere si es positivo | Qué cambia en el plan |
|---|---|---|
| Laxitud de los ligamentos externos | El freno pasivo del tobillo no está cumpliendo su función | Marca la indicación de reparar o reforzar |
| Debilidad de los peroneos | Falta el control activo que compensa la laxitud | Rehabilitación antes de plantear nada más |
| Dolor profundo en el tobillo | Posible lesión del cartílago por los episodios repetidos | Se solicita resonancia; se trataría en el mismo acto |
| Talón desviado hacia dentro | La forma del pie mantiene el mecanismo de la torcedura | Puede requerir corregir también la alineación |
| Chasquido por detrás del maléolo | Un tendón peroneo que se sale de su corredera | Cambia el diagnóstico y el tratamiento |
Historia, exploración comparativa y radiografía en carga. Se define si el problema es de ligamento, de control muscular, de forma del pie o de varias cosas a la vez.
Fortalecimiento de los peroneos y trabajo de propiocepción, con tobillera durante la actividad de riesgo. Buena parte de los casos se resuelve aquí y no pasa de esta fase.
Si tras un programa bien hecho y mantenido el tobillo sigue fallando, se replantea. No se da el paso por impaciencia: se da cuando esta vía se ha agotado de verdad.
Reparación o refuerzo de los ligamentos externos; plastia cuando el tejido propio no da suficiente calidad. Si hay lesión del cartílago o desviación del talón, se resuelven en el mismo acto.
Protección inicial, recuperación de movilidad y, al final, trabajo específico de equilibrio y gesto deportivo. Se progresa por criterios cumplidos, no por fecha.