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Lesiones del cartílago del tobillo

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Lesiones del cartílago del tobillo

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Son defectos localizados del cartílago —y a veces del hueso que hay debajo— en la superficie del astrágalo. Suelen aparecer tras un esguince grave o una fractura, y también en tobillos inestables que sufren episodios repetidos.

Traumatología especializada

Lesiones del cartílago del tobillo

Son defectos localizados del cartílago —y a veces del hueso que hay debajo— en la superficie del astrágalo. Suelen aparecer tras un esguince grave o una fractura, y también en tobillos inestables que sufren episodios repetidos.

Cuándo conviene consultar

• Dolor profundo dentro del tobillo que no cede tras un esguince. • Hinchazón que reaparece con la actividad. • Sensación de bloqueo, chasquido o de que algo se engancha. • Un esguince que no termina de curarse pasadas semanas.
Valoración

Cómo se valora

La radiografía suele ser normal, por lo que el diagnóstico se apoya en la resonancia, que muestra el cartílago y el hueso subyacente. Cuando se plantea cirugía, el TAC ayuda a definir el tamaño y la profundidad de la lesión, que son los datos que orientan la técnica.
Valoración de lesiones del cartílago del tobillo en consulta — Mugisalud Bilbao

Exploración y estudio de imagen en la consulta de pie y tobillo.

Opciones de tratamiento

En lesiones pequeñas y poco sintomáticas puede indicarse tratamiento conservador: control de la carga, rehabilitación y tratamiento de la inestabilidad si existe. Si el dolor persiste, la cirugía se hace normalmente por artroscopia. En las lesiones pequeñas se limpia el defecto y se estimula la reparación del hueso subyacente. En las lesiones más grandes ese gesto es menos fiable y se recurre a técnicas de relleno o a injerto. El tamaño de la lesión es uno de los factores que más condiciona el resultado, y por eso se mide antes de decidir.

Cómo es la recuperación

Incluye un periodo de descarga o carga protegida para dar tiempo a la reparación, y una rehabilitación posterior progresiva. La mejoría del dolor puede seguir avanzando durante meses.
Cómo te atendemos

El mismo proceso en todos los casos

Escuchamos el motivo de consulta completo y exploramos el pie y el tobillo en carga y sin carga. Las pruebas se piden cuando cambian la decisión, no por rutina. Explicamos las alternativas —incluida la de no operar—, qué implica cada una y qué recuperación tiene. Empezamos por lo más conservador que resuelva el problema. Fisioterapia, podología y nutrición trabajan en el mismo centro, de forma coordinada.

Preguntas frecuentes

¿Se regenera el cartílago?

El tejido que se forma tras estas técnicas no es idéntico al cartílago original, pero en muchos casos es suficiente para eliminar el dolor y mantener la función del tobillo. Conviene tener esa expectativa clara: el objetivo es un tobillo que no duela y aguante la actividad, no devolver la articulación a su estado previo a la lesión.

¿Por qué no salía nada en la radiografía?

Porque la radiografía muestra el hueso, no el cartílago. Una lesión condral puede no verse en absoluto en una radiografía normal y aun así explicar perfectamente el dolor. Por eso, ante un tobillo que no mejora semanas después de un esguince, se solicita resonancia: es la prueba que muestra el cartílago y el hueso que hay debajo.

¿Influye el tamaño de la lesión?

Bastante. El tamaño es uno de los factores que más condicionan el resultado y es lo que orienta la elección de la técnica: en las lesiones pequeñas se limpia el defecto y se estimula la reparación del hueso subyacente, mientras que en las más grandes ese gesto resulta menos fiable y se recurre a técnicas de relleno o injerto. Por eso se mide con precisión antes de decidir.

¿Hay que tratar la inestabilidad al mismo tiempo?

Si el tobillo es inestable, sí. Reparar el cartílago y dejar el tobillo fallando expone la reparación exactamente al mismo mecanismo que produjo la lesión, con lo que es previsible que vuelva a dañarse. Cuando ambas cosas coinciden, lo habitual es resolverlas en el mismo acto quirúrgico en lugar de encadenar dos intervenciones.