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Inestabilidad de tobillo (esguinces de repetición)

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Inestabilidad de tobillo (esguinces de repetición)

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Tras un esguince, los ligamentos externos del tobillo pueden quedar laxos y no recuperar del todo su función. El tobillo «se va» en terreno irregular y cada episodio deja el ligamento algo peor. Una parte de las personas que sufren un esguince desarrolla con el tiempo este cuadro de inestabilidad crónica.

Traumatología especializada

Inestabilidad de tobillo (esguinces de repetición)

Tras un esguince, los ligamentos externos del tobillo pueden quedar laxos y no recuperar del todo su función. El tobillo «se va» en terreno irregular y cada episodio deja el ligamento algo peor. Una parte de las personas que sufren un esguince desarrolla con el tiempo este cuadro de inestabilidad crónica.

Cuándo conviene consultar

• Torceduras repetidas, a veces con gestos mínimos. • Sensación de fallo o desconfianza al pisar en suelo irregular. • Dolor o hinchazón que reaparecen tras cada episodio. • Se han abandonado actividades por miedo a torcerse.
Valoración

Cómo se valora

Se exploran los ligamentos externos y el grado de laxitud comparando con el otro tobillo, y se descartan otras causas de fallo. Es importante buscar lesiones asociadas —del cartílago o de los tendones peroneos— y valorar la forma del retropié, porque un talón desviado hacia dentro mantiene la inestabilidad. La resonancia se solicita cuando se sospecha lesión asociada.
Valoración de inestabilidad de tobillo (esguinces de repetición) en consulta — Mugisalud Bilbao

Exploración y estudio de imagen en la consulta de pie y tobillo.

Opciones de tratamiento

El primer tratamiento es siempre la rehabilitación: fortalecimiento de los peroneos y trabajo de propiocepción, con tobillera durante la actividad de riesgo. Buena parte de los casos se resuelve así. Si la inestabilidad persiste pese a una rehabilitación bien hecha, la cirugía repara o refuerza los ligamentos externos. Cuando el tejido propio no da suficiente calidad, se reconstruye con una plastia. Si hay una lesión del cartílago o una desviación del talón que perpetúa el problema, se tratan en el mismo acto.

Cómo es la recuperación

Periodo inicial de protección, seguido de recuperación progresiva de la movilidad y, después, de un trabajo específico de equilibrio y fuerza antes de volver al deporte. La vuelta a la actividad se hace por criterios, no solo por tiempo.
Cómo te atendemos

El mismo proceso en todos los casos

Escuchamos el motivo de consulta completo y exploramos el pie y el tobillo en carga y sin carga. Las pruebas se piden cuando cambian la decisión, no por rutina. Explicamos las alternativas —incluida la de no operar—, qué implica cada una y qué recuperación tiene. Empezamos por lo más conservador que resuelva el problema. Fisioterapia, podología y nutrición trabajan en el mismo centro, de forma coordinada.

Preguntas frecuentes

¿Se puede evitar la cirugía?

En muchos casos sí. El primer tratamiento es siempre la rehabilitación: fortalecimiento de los músculos peroneos y trabajo de propiocepción, con tobillera durante la actividad de riesgo. Una parte importante de las personas con inestabilidad crónica recupera confianza y función con un programa bien dirigido y mantenido. La cirugía se plantea cuando esa vía se ha agotado de verdad, no tras unas pocas sesiones.

¿La tobillera debilita el tobillo?

No, si se usa como corresponde: durante la actividad de riesgo y acompañada de un trabajo de fortalecimiento. Lo que sí ocurre es que usarla como sustituto de la rehabilitación y no como complemento retrasa la recuperación real, porque el tobillo no llega a recuperar el control muscular que le falta. La tobillera protege mientras se gana esa estabilidad.

¿Por qué me miran también el talón y el cartílago?

Porque la inestabilidad rara vez es solo un problema de ligamentos. Un talón desviado hacia dentro mantiene el tobillo en posición de riesgo y hace que cualquier reparación esté sometida a la misma fuerza que la causó. Y los episodios repetidos pueden haber dañado el cartílago, lo que explicaría un dolor profundo que no encaja solo con la laxitud. Tratar únicamente el ligamento en esos casos deja el problema a medias.

¿Volveré a hacer deporte?

Es el objetivo del tratamiento. La vuelta se marca por criterios —fuerza recuperada, control del gesto, confianza en apoyo inestable— y no por una fecha fija en el calendario. Saltarse esa progresión es la vía más rápida para volver a torcerse, así que la última fase, la de reeducación del equilibrio y del gesto deportivo, es tan importante como la cirugía o la rehabilitación inicial.