Traumatología Mugisalud Bilbao
Artrosis de mediopié y retropié

Casos realesPrótesis y reemplazo articular

Artrosis de mediopié y retropié

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Desgaste de las articulaciones situadas entre el tobillo y el antepié: la subastragalina, bajo el tobillo, y las del mediopié. Suele aparecer tras fracturas, en pies muy deformados o por sobrecarga mantenida.

Prótesis y reemplazo articular

Artrosis de mediopié y retropié

Desgaste de las articulaciones situadas entre el tobillo y el antepié: la subastragalina, bajo el tobillo, y las del mediopié. Suele aparecer tras fracturas, en pies muy deformados o por sobrecarga mantenida.

Cuándo conviene consultar

• Dolor en el empeine o bajo el tobillo al caminar en terreno irregular. • Rigidez para adaptar el pie al suelo. • Bulto óseo doloroso en el dorso del pie que roza con el calzado. • Antecedente de fractura en esa zona.
Valoración

Cómo se valora

Se localiza la articulación responsable, algo que no siempre es evidente porque el dolor se refiere a zonas amplias. La radiografía en carga y el TAC precisan qué articulaciones están afectadas. Cuando hay dudas, una infiltración diagnóstica selectiva ayuda a confirmar el origen del dolor.
Valoración de artrosis de mediopié y retropié en consulta — Mugisalud Bilbao

Exploración y estudio de imagen en la consulta de pie y tobillo.

Opciones de tratamiento

Conservador: plantillas con suela rígida o balancín que limiten el movimiento doloroso, calzado adecuado e infiltraciones. Quirúrgico: cuando el dolor persiste, la artrodesis de la articulación afectada es la solución más fiable. Se fijan solo las articulaciones dolorosas, preservando las que funcionan bien. Si además el pie está desviado, la corrección de la alineación forma parte de la intervención.

Cómo es la recuperación

Requiere proteger el apoyo mientras consolida la artrodesis, con controles radiológicos, y una rehabilitación posterior para readaptar la marcha.
Cómo te atendemos

El mismo proceso en todos los casos

Escuchamos el motivo de consulta completo y exploramos el pie y el tobillo en carga y sin carga. Las pruebas se piden cuando cambian la decisión, no por rutina. Explicamos las alternativas —incluida la de no operar—, qué implica cada una y qué recuperación tiene. Empezamos por lo más conservador que resuelva el problema. Fisioterapia, podología y nutrición trabajan en el mismo centro, de forma coordinada.

Preguntas frecuentes

¿Fijar una articulación no sobrecarga las de al lado?

Es una preocupación razonable y puede ocurrir a largo plazo. Por eso el criterio es fijar lo mínimo necesario: solo las articulaciones que realmente duelen, preservando las que siguen funcionando bien. Identificar con precisión cuáles están afectadas es justamente lo que permite hacer una cirugía limitada en lugar de una fusión amplia.

¿Y si no sé exactamente qué me duele?

Es muy frecuente en esta zona, porque el dolor se refiere a áreas amplias y varias articulaciones pequeñas pueden dar síntomas parecidos. Cuando la exploración y las pruebas de imagen no lo aclaran, una infiltración diagnóstica selectiva —anestesiar una articulación concreta y ver si el dolor desaparece— resuelve la duda. Es un paso más del diagnóstico, no un tratamiento.

¿Voy a poder andar por el monte?

El objetivo es caminar sin dolor, y eso se consigue en la mayoría de los casos. El terreno muy irregular resulta más exigente porque el pie pierde parte de su capacidad de adaptarse a los desniveles, que es precisamente lo que aportan esas articulaciones. Con calzado adecuado y una progresión razonable, la mayoría de la gente recupera sus actividades habituales.

¿Qué es ese bulto que me roza en el empeine?

Suele ser el crecimiento óseo que acompaña a la artrosis del mediopié. Molesta sobre todo por el roce con el calzado, y a veces ese roce es el síntoma principal, más que el dolor articular. Un calzado con la horma adecuada puede bastar; cuando no, se valora retirarlo, con o sin tratamiento de la articulación de debajo según cómo esté.