
Paciente varón de 28 años, jugador de pádel 4 veces por semana, que consulta por inestabilidad crónica del tobillo izquierdo tras una historia de 6 esguinces en 3 años. Refiere sensación de "que el tobillo se va" en terrenos irregulares y al realizar cambios de dirección en pádel, con dolor lateral crónico y episodios de esguince incluso con movimientos cotidianos. La exploración muestra laxitud en cajón anterior (test de Lachman tobillo ++) e inclinación astragalina aumentada (stress test en inversión ++). RMN: insuficiencia ligamentosa del ligamento peroneoastragalino anterior (LPAA) y ligamento peroneocalcáneo (LPC), sin lesión osteoarticular asociada. La rehabilitación prolongada no ha resuelto la inestabilidad funcional. Se decide tratamiento quirúrgico.
La inestabilidad crónica de tobillo afecta al 20-40% de personas que han sufrido esguinces graves. Sin ligamentos funcionales, el tobillo no tiene la guía mecánica necesaria para actividades deportivas. La cirugía restaura la anatomía y permite retornar al deporte.
Exploración artroscópica completa: sin lesión condral, sinovitis moderada, cuerpos libres articulares (extirpados). Impingement anterior soft-tissue (desbridado). Sin necesidad de artrotomía adicional.
Mini-incisión lateral. Identificación muñones LPAA y LPC. Fresado de anclajes óseos en peroné distal. Plicatura y avance del complejo capsulo-ligamentoso con tensión adecuada. Refuerzo con retináculo extensor inferior (técnica Gould).
Bota walker sin carga 2 semanas. Carga parcial semana 2-4. Carga completa semana 4-6. Inicio fisioterapia desde semana 2 (movilización activa dentro de bota).
Recuperación rango articular, fortalecimiento peroneos, propiocepción progresiva. Carrera recta semana 10. Cambios de dirección semana 12. Gestos específicos pádel semana 14.
Test funcional a los 4 meses: cajón anterior negativo, sin dolor, fuerza peronea simétrica, SEBT (star excursion balance test) simétrico. Alta para pádel con tobillera profiláctica los 2 primeros meses.

Exploración de estabilidad a los 6 meses: resultado simétrico
TestimonioLlevaba tres años con miedo a torcer el tobillo en cada partido. Ahora juego tranquilo, sin tobillera, y ni me acuerdo de que lo operé. Ojalá lo hubiera hecho antes.
A.G., 28 años
Sí, en muchos casos. La fisioterapia con entrenamiento propioceptivo intensivo resuelve la inestabilidad funcional en el 60-70% de pacientes. El protocolo debe ser correcto: mínimo 3-4 meses de ejercicios propioceptivos supervisados, fortalecimiento de peroneos, ejercicios en superficies inestables. La cirugía se reserva para los casos que no responden tras rehabilitación adecuada, con laxitud mecánica objetivable. No operar de forma precoz sin haber dado una oportunidad real a la fisioterapia.
El Broström clásico (1966) repara directamente los ligamentos laterales mediante plicatura. El Broström-Gould añade el refuerzo con el retináculo extensor inferior, lo que proporciona mayor estabilidad biomecánica, especialmente en varo de retropié o en pacientes con mayor demanda funcional. Hoy el Broström-Gould modificado es el gold standard para inestabilidad crónica de tobillo, con tasas de éxito del 85-90% y mínima morbilidad.