
Paciente mujer de 71 años, activa (camina 5 km diarios, jardinería), que consulta por dolor progresivo en cadera derecha de 3 años de evolución con empeoramiento marcado en el último año. Refiere dolor en ingle, cara lateral de muslo y nalga derecha, con irradiación hasta rodilla, cojera de descarga, limitación importante para calzarse y subir escaleras, y dolor nocturno que interrumpe el sueño. Escala EVA: 8/10. Radiografías: coxartrosis derecha grado IV Kellgren-Lawrence con pinzamiento total del espacio articular, esclerosis subcondral y osteofitos periféricos importantes. Cadera izquierda: grado II, asintomática de momento. Se plantea prótesis total de cadera derecha no cementada.
La coxartrosis terminal destruye el cartílago articular hasta el hueso. La prótesis total de cadera es uno de los procedimientos con mayor impacto en calidad de vida en toda la medicina: elimina el dolor y restaura la función con resultados predecibles y duraderos.
Radiografías con plantillas digitales para selección de tamaño implante. Optimización médica preoperatoria: control TA, analítica completa, estudio coagulación. Reserva de sangre autóloga. Información y consentimiento informado detallado.
Abordaje lateral modificado de Hardinge. Preparación cotiloídea con fresas crecientes hasta alojamiento press-fit cotilo 54 mm. Preparación femoral con raspas. Reducción y comprobación de longitud, offset y estabilidad. Cierre por planos con drenaje.
Levantamiento con fisioterapeuta. Deambulación con andador. Inicio protocolo de precauciones de luxación. Alta hospitalaria a las 48-72 horas.
Deambulación progresiva con andador → muletas → bastón. Fisioterapia ambulatoria 3x/semana. Ejercicios de fortalecimiento glúteo y cuádriceps. Precauciones antiluxación (no cruzar piernas, no doblar cadera >90°).
A los 3 meses: caminar sin ayudas, subir/bajar escaleras normal, calzarse sola. Retorno a jardinería y caminatas largas. Natación y bicicleta estática permitidas desde las 6 semanas.
TestimonioLlevaba tres años sin dormir bien por el dolor. La primera noche después de la cirugía, sin dolor, casi lloré de alegría. A las seis semanas estaba caminando sola. Ahora hago más ejercicio que antes de la operación.
M.L., 71 años
Los implantes modernos no cementados tienen supervivencia del 95% a 10 años y 85-90% a 20 años. Los principales motivos de revisión a largo plazo son: aflojamiento aséptico (el más frecuente), luxación recurrente, infección periprotésica, fractura periprotésica. La vida del implante depende de: calidad del hueso receptor, peso corporal del paciente, nivel de actividad, técnica quirúrgica y diseño del implante. Un paciente joven y activo somete el implante a mayor número de ciclos de carga, lo que puede acortar su vida útil.
Las precauciones son especialmente importantes en los primeros 3 meses (riesgo de luxación). Permanentemente: evitar deportes de contacto, impacto repetido (running de competición), posturas extremas de flexión-rotación. Permitidas sin restricción: caminar, nadar, bicicleta, golf, tenis dobles moderado, jardinería, viajes largos. La mayoría de pacientes puede retomar prácticamente todas las actividades de vida diaria y recreativas con normalidad.