
La fractura bimaleolar es una lesión que afecta simultáneamente a dos de los tres maléolos del tobillo, más frecuentemente el lateral y el medial. Esta configuración lesional compromete gravemente la estabilidad de la mortaja tibioperonea, generando riesgo elevado de desplazamiento del astrágalo y requiriendo habitualmente tratamiento quirúrgico urgente para restaurar la congruencia articular.
Lesión grave que compromete dos de los tres maléolos del tobillo simultáneamente, provocando inestabilidad importante de la articulación y requiriendo tratamiento quirúrgico urgente.

Esquema del mecanismo lesional en fractura bimaleolar por pronación-eversión
| Mecanismo | Patrón lesional | Maléolos afectados | Tratamiento |
|---|---|---|---|
| Supinación-eversión | Lateral + Medial avulsión | Lateral bajo + Medial | RAFI lateral y medial |
| Pronación-eversión | Lateral alto + Medial tracción | Lateral alto + Medial | RAFI + valorar sindesmosis |
| Pronación-abducción | Lateral transverso + Medial compresión | Lateral + Medial conminuto | RAFI compleja bilateral |
| Con fragmento posterior | Lateral + Medial + Posterior >25% | Lateral + Medial + Posterior | Triple osteosíntesis urgente |
Presentación en urgencias con dolor intenso y deformidad. Radiografías urgentes confirmando fractura bimaleolar. Reducción cerrada urgente si existe luxación con compromiso neurovascular o cutáneo. Férula posterior almohadillada. Descarga absoluta con muletas. Elevación continua del miembro. Valoración del estado de partes blandas para decidir timing quirúrgico.
Evaluación del edema y estado cutáneo. Esperar al "signo de la arruga" si edema severo (5-10 días). Realización de TC si fractura compleja. Planificación preoperatoria: tipo de placas y tornillos necesarios, secuencia de abordajes, necesidad potencial de tornillo sindesmótico. Optimización médica del paciente. Consentimiento informado detallando riesgos: infección, rigidez, artrosis postraumática.
Anestesia locorregional (bloqueo nervioso) o general según preferencia. Paciente en decúbito supino. Doble abordaje: lateral para maléolo peronéo (placa + tornillos), medial para maléolo tibial (2 tornillos canulados). Reducción anatómica verificada con intensificador de imágenes. Valoración intraoperatoria de estabilidad sindesmótica. Lavado abundante. Cierre por planos. Vendaje compresivo almohadillado.
Ingreso 48-72 horas. Elevación estricta del miembro >30° nivel corazón. Analgesia multimodal IV/oral. Drenaje aspirativo si se colocó, retirada a las 24-48h. Control neurovascular seriado. Movilización precoz de dedos y rodilla. Primera cura a las 48h verificando ausencia de complicaciones. Radiografías de control. Alta con férula posterior o bota walker bloqueada. Profilaxis antitrombótica (heparina de bajo peso molecular).
Descarga absoluta con muletas 6 semanas. Férula o boot walker sin apoyo. Control de heridas cada 48-72h. Retirada de puntos a los 14 días. Control radiológico a las 2, 4 y 6 semanas verificando mantenimiento de la reducción, ausencia de desplazamiento secundario, inicio de formación de callo óseo. Movilización activa suave del tobillo fuera de la bota 2-3 veces al día desde la semana 3-4. Edema residual esperable hasta 3-6 meses.
Inicio de carga parcial progresiva desde la semana 6-7 con boot walker: 20-30% peso corporal inicialmente, aumentando semanalmente. Fisioterapia activa: movilizaciones pasivas, activas y contraresistencia del tobillo, fortalecimiento del tríceps sural, trabajo propioceptivo en plataforma inestable, terapia manual para ganar dorsiflexión. Progresión a carga completa hacia semana 10-12 según consolidación radiológica y tolerancia clínica. Objetivo: movilidad >80% lado contralateral.
Marcha sin ortesis con calzado normal desde semana 12 habitualmente. Incorporación a actividades laborales según demanda física. Deportes de bajo impacto (natación, bicicleta) desde semana 12-14. Deportes de impacto moderado desde semana 16-20 si consolidación completa y función recuperada. Control clínico y radiológico a 3, 6 y 12 meses. Valoración retirada material si sintomático a partir de 12-18 meses. Alta definitiva al año en evoluciones favorables.
Principio biomecánicoEn fracturas bimaleolares, la restauración de la longitud del peroné es el primer paso obligado: un peroné corto genera ensanchamiento permanente de la mortaja e incongruencia articular irreducible.
Dr. Equipo Mugisalud Traumatología

Radiografías postoperatorias mostrando reducción anatómica con material de osteosíntesis bilateral
En fracturas bimaleolares tratadas quirúrgicamente, la descarga completa sin apoyo se mantiene durante las primeras 6 semanas para proteger la osteosíntesis y permit ir inicio de consolidación. A partir de la sexta semana se inicia carga parcial progresiva (habitualmente 20-30% del peso corporal), aumentando semanalmente según tolerancia y signos...
El edema residual es extremadamente frecuente tras fracturas bimaleolares y puede persistir hasta 6-12 meses. Esto se debe a la lesión del sistema linfático local durante el traumatismo inicial y la cirugía, con alteración del drenaje tisular. El edema suele ser mayor al final del día tras bipedestación prolongada, y mejora con elevación del...
La fisioterapia es absolutamente fundamental en fracturas bimaleolares y debe mantenerse mínimo 3-4 meses. La rigidez articular es la complicación funcional más frecuente, y solo puede prevenirse o minimizarse mediante movilizaciones supervisadas intensivas.
No necesariamente. Aunque durante los primeros 6-12 meses es frecuente experimentar molestias residuales (dolor mecánico con actividades prolongadas, sensación de rigidez matutina, molestias con cambios meteorológicos), la mayoría de pacientes (70-75%) alcanzan ausencia de dolor o dolor mínimo que no limita actividades después del primer año.
El retorno al deporte de impacto tras fractura bimaleolar es posible pero requiere paciencia, trabajo y expectativas realistas. Deportes de bajo impacto (natación, ciclismo, elíptica) pueden iniciarse hacia semanas 12-14 y son excelentes para recuperar condición cardiovascular.
El riesgo de desarrollar artrosis postraumática que eventualmente requiera cirugía de salvamento (artrodesis o prótesis de tobillo) tras fractura bimaleolar es aproximadamente 15-20% a 10-15 años. Los factores que aumentan este riesgo incluyen: incongruencia articular residual >2mm tras la cirugía inicial, conminución severa del cartílago...