
Cuando la corrección del pie plano valgo y la estabilización lateral del tobillo se realizan sobre un paciente con contractura del tríceps sural (dorsiflexión del tobillo menor de 5-10°), añadir el alargamiento del tríceps es esencial. Sin él, la contractura equino perpetúa la pronación compensatoria del retropié y el estrés sobre los ligamentos laterales, comprometiendo el resultado a largo plazo. El procedimiento triple combina la corrección del pie plano (osteotomías o artrodesis), la estabilización lateral tipo Brostrom y el alargamiento selectivo del gastrocnemio (Strayer) o del tendón de Aquiles (TAL), logrando una corrección integral de las tres patologías interdependientes con tasas de satisfacción del 75-90% a 10-20 años.
Cuando el pie plano y la inestabilidad de tobillo se presentan sin contractura del tríceps (dorsiflexión normal >10-15°), el procedimiento dual de corrección de pie plano más Brostrom es suficiente con buenos resultados. Si existe contractura equino adicional con limitación de la dorsiflexión, el tríceps perpetúa el ciclo de pronación compensatoria y estrés ligamentoso lateral, haciendo necesario el triple procedimiento. La corrección triple simultánea — osteotomías o artrodesis del pie plano, Brostrom lateral, y alargamiento del gastrocnemio (Strayer) si el test de Silfverskiöld es positivo o del Aquiles completo (TAL) si es negativo — elimina la interdependencia biomecánica entre las tres patologías, logrando corrección duradera con 75-90% de satisfacción frente al 40-65% del doble procedimiento incompleto.
Se necesita el triple procedimiento cuando la dorsiflexión pasiva del tobillo con rodilla extendida es menor de 5-10° y el test de Silfverskiöld es positivo (contractura del gastrocnemio) o negativo (contractura del sóleo). Si la dorsiflexión es normal (>10-15°)...
El triple simultáneo es preferible: una sola cirugía, anestesia y recuperación frente a dos o tres intervenciones escalonadas. La estrategia secuencial (pie plano + Brostrom primero, alargamiento diferido 6-12 meses) solo se plantea en pacientes de alto riesgo anestésico o cuando la contractura equino no fue detectada preoperatoriamente.
Sí, la recuperación es significativamente más larga. El procedimiento triple requiere inmovilización con descarga durante 14-16 semanas (frente a 12-14 del doble), rehabilitación más intensa por las tres áreas intervenidas y retorno a la actividad plena entre 5-6 meses. El dolor y el edema postoperatorio también son mayores por las múltiples incisiones.